Me ha tocado aprender a golpes, así es la vida dirían algunos. Puedo asegurar que quien me quiere y conoce mi historia, me admira. Por supuesto no busco eso, de hecho no busco nada ya, he encontrado la base la felicidad y de ahí nada puede ir a peor, o si... No ha sido fácil, ha costado 25 años y muchas lágrimas. Pero ya soy persona, nen!! que dirían por ahí... Me fui de casa casi con lo puesto por no poder aguantar mas el chantaje emocional de la mujer que mas me ha influenciado y a la que ahora no puedo evitar odiar. Pero con todo lo vivido aún tengo un cierto sindrome de Estocolmo, pues a pesar de estar rodeada de gente que me quiere, echo de menos una familia.
En este caso el titulo del comentario no hace el texto, puesto que quien mandaba solo tenía defectos, pero quien obedecía solo ha aprehendido virtudes.

Escribe un comentario